Mano de dos palmas, final

39. Harto de wordpress y del halo deprimente de la palabra “Saldos” (máscara bizca, con un ojo en el pasado y el otro también) regresaré a blogspot, si puedo recuperar mi vieja cuenta. Ya les postearé por aquí a mis tres lectores la nueva dirección.

23. Día enormemente feliz: en la biblioteca de la facultad descubrí los 30 volúmenes de los “Cahiers” de Paul Valéry. Y de nuevo la tristeza; terrible cambio de luz al fondo del telón, tal cuál me pasa en las bibliotecas hermosas: la certeza de no vivir lo suficiente para leer lo suficiente. Poco importa. Tomé el tomo 12, relativo a los años 1921-22, esperando encontrar alguna referencia al Cementerio Marino. Seguro ahí estaba, pero la bella edición facsimilar de mil páginas por tomo, más la bella pero indescifrable caligrafía de Valéry, más mi mediocre conocimiento del francés convirtieron una mañana de lectura ena mañana de contemplación.

23a. Aquí y allá una palabra: “rien”, “liberté”, “oublié”, “logique”, “motif”. En general, gráficas, matrices, ecuaciones. ¡Cómo perdía el tiempo este monsieur Teste con las malditas matemáticas de mierda!

49. Desconfío por sistema de dos cosas: de los escritores españoles y de los escritores españoles que viven de sus libros. Pero leyendo la Replicante No. 16, me encuentro con un texto (¿crónica?, ¿chisme?) firmado por Karla Olvera, concerniente a una serie de serendipias entre su persona y las de Enrique Vila-Matas, hoy lo sé, genial escritor, y la artista Sophie Calle.

49a. Serendipia es un decir: Olvera le escribió a Vila-Matas y él le respondió. Una serie de eventos en la vida personal y profesional de la autora la llevan a toparse con el nombre de Vila-Matas, textos suyos, entrevistas por televisión, virtualmente a donde voltea (no es inverosímil siendo uno de los escritores más famosos, pero no sé si leídos, de los últimos años). Lo que parece decir Olvera es que lo asombroso debe forzarse cada tanto: no otra cosa es el arte.

49b. Leí hoy “Bartleby y compañía” (Anagrama, 2000) de Vila-Matas. Un texto (¿novela?, ¿bestiario?) de célebres y desconocidos bartlebys quienes por las más diversas razones deciden abrazar el acto negativo, como dice el autor, la escritura del No. Un escritor del No debe hacer básicamente una cosa: no escribir. De ahí su genealogía con el personaje de Melville, que lacónicamente, al presentársele una cuestión, responde con el paradigma del nihilismo: “preferiría no hacerlo”. El personaje de la novela, bartleby por derecho propio, elabora un catálogo de bartlebys con lo que pretende salir de un silencio escritural de 23 años. A ratos me pareció un chismógrafo* snob (creo que ese aire de dignidad que tienen los escritores, los novelistas sobre todo, es lo que me parece insoportable, en especial de los españoles), pero con buenas intenciones sin duda. Me quedó la impresión de que el narrador era innecesario: ¿por qué no hablar desde un Narrador Vila-Matas, como desde un Narrador-Borges y no pedirle tanto a la ficción? Hay novelas que me son insoportables por mi grado de incredulidad. Pero este ejercicio es genial. Tengo para mí que si la obra a escribir no es mejor, o por lo menos, no está a la altura de lo que se ha escrito antes, de lo que uno mismo tiene por mejor dentro de lo que ha leído, mejor no debiera escribirse nada. Pretextos sobran para evitar el sufrimiento. Yo también preferiría no hacerlo (y acaso sería lo mejor que podría hacer, dejar de escribir), pero no, nunca tuve tantos huevos, tanta voluntad para volcarme en algo completamente. Menos en abstenerme de algo. Digamos que soy un mediocre comprometido. Eso.

30. Sí, deinitivamente odio este blog. No el blog en sí, el wordpress, las barras grises y frías, el volumen falso. En blogspot por lo menos sabes que el fondo es plano, que no hay nada. No intenta engañarte como este pinche formato, como una mala ficción. No me pidan que les crea, por favor, no puedo creerles. I want to believe, pero no, estoy desencantado realmente.

39. ¿Soy yo o últimamente escribo con un exceso de adverbios y, en general, de manera completamente prescindible?

0. Harto de rumiar sobre los saldos del año pasado, el peor de mi vida, si se me permite, doy por oficialmente terminada mi etapa wordpress. Espero ser más constante y escribir como me gusta: con la intensidad del que escribe una lista del super, adrenalizado, como si escribiera su nota suicida. ¿Cómo saber que cada palabra no es la última, en todo caso? ¿Y malgastar la última palabra escribiendo ficción? Vale, la vida está sobrevalorada como tantas otras cosas: como el amor, como la poesía, como el sexo. Pero si uno está condenado a ser un fracaso, acordemos como fracasados de la sociedad del espectáculo fracasar espectacularmente. ¿Ficción? ¿Y qué las palabras existen, o ficción comparado con qué? Hablar es ficcionar. El principio de realidad es una abstracción, vacía como un número; un signo puesto en lugar de algo que no está. El mundo no existe, lo escribimos. ¿Y encima vamos a ficcionar? Al carajo. La palabra es metáfora ya de suyo, apunta hacia algo que no se parece en nada a su cualidad matérica, a una idea de la cosa, se transparenta; y a a vez llama la atención sobre sí misma: cada palabra como un ave terrible, en celo.

0a. Escribir como volar con un periódico: es imposible, pero te encantaría ver a alguien rompiéndose la cara al intentarlo.

0b. Si la vida es un error, he tenido desde un principio las cuatro patas hasta el fondo de la mierda. Y he sido profundamente feliz. He aceptado lo irreparable, ¿no es esta una forma de suicidio del mundo, de cabal ausencia?

0c. No tengo ideales, no tengo propósitos. Si puedo hacer un verso perfecto antes de morir, habrá valido la pena. Si no, igual da. Puedo escribir excelentemente, pero he preferido no hacerlo, así que no cabe culpar a nadie. O al mal lector que hay en mí, que no sabe apreciar mi evidente genialidad.

0d. De un tiempo para acá, no sé que tengo, que escribo puras obras maestras. Me cae. 

0e. Estoy harto de escribir, pero, ustedes disculpen, si no escribo, me muero. Empezaría con pequeños actos de terrorismo locales, luego terminaría abriendo una franquicia de Mc’Donalds, o qué sé yo, dios me libre, haciendo happenings.

0f. El único ejercicio necesario es leer y una forma absoluta de leer es escribir. Leo, luego soy.

0g. Casi no veo noticieros; personalmente me importa un carajo la guerra de Georgia y los encarcelados de Atenco. Nunca pienso en los niños muriendo de hambre en África. No me provocan compasión los osos polares ahogados. Todo se está yendo a la mierda, ¿y qué? Todo debía irse a la mierda algún día, ¿qué esperaban de animales a los que la evolución dotó del habla?

0h. La palabra es en escencia combativa: su expresión implica una violencia irreparable contra el silencio. Nuestra soberbia llega al grado de considerar al silencio como una ausencia. Vaya especie jodida.

0i. Para mi tengo que cuando termine la carrera, si puedo dar literatura en un colegio de señoritas, habré cumplido mis ambiciones en el mundo.

0j. No tendré nada por qué vivir cuando agote los 30 volúmenes de los ”Cahiers” de Valéry. Si logro leerlos, seré tan viejo que no tendré fuerza suficiente para suicidarme. Así que, ustedes disculpen, tengo que leer con rapidez.

0k. Quiero agregar que no publico porque no hay alguien tan enfermo como para leerme sin hacer una mueca de extrañeza, acaso de ternura. Y encima porque lo que vende, son putas novelas.

0l. Ya sé que hay números que se repiten. Demándenme.

0m. Soy uno de los mejores poetas de una generación donde el parámetro a vencer es la mediocridad. (Cfr. 0)

0n. Soy un plagiador; pero el plagio “es el arte de escoger. Es un gran arte” (Valéry).

0o. Soy esquizofrénico, pero inofensivo.

0p. Soy Javier Raya, mentiroso.

0q. Soy feliz, no tengo familia.

0r. Soy un hijo de puta y escribo como no te atreves.

0s. Soy un poeta.

0t. Soy un genio.

0u. Soy siniestro.

0v. Soy anodino.

0w. Soy el amor de tu vida.

0x. Soy lo peor que te pudo haber pasado.

0y. Si leíste hasta aquí, no puedes ser mejor que yo.

1. Soy nadie.

 

 

 

 

 

*Chismógrafo (esp. sust. reg. mex.): Divertimento escolar donde se ventilan intimidades supuestamente escandalosas entre los miembros de un grupo a través de un cuaderno donde se comparte el anonimato. Minificción. Curso hiper breve de escritura creativa.

2 comentarios para “Mano de dos palmas, final”

  1. karlatone Dice:

    sobre el apartado 49, 49a y 49 b:

    Me alegra mucho que hayas decidio leer Bartleby y Compañia… corre por el Dietario Voluble.

    saludos cordiales,

    Karla

  2. kovl Dice:

    presta para andar igual…

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