Recientemente me uní a la horda de millones de personas que año con año se meten en esta camisa de once varas del cubo Rubik. Al verme, mi querida tía Lola me pregunta: “¿por lo menos te darán un premio cuando lo resuelvas?” El siguiente post viene a ser una breve respuesta. 
La utilidad de lo inútil
No atino a decir si Lao-tsé, Li Po o qué poeta chino afirmó, hará miles de años o más, la importancia suprema del universo de lo impráctico. La poesía japonesa da clara cuenta de la apreciación plena del instante por su rastro más tenue y casi imperceptible. Rimbaud: “fijo vértigos.” No otra cosa se propone el arte, ese caldo de cultivo de lo impráctico; entendamos impráctico como aquello que no asegura ni contribuye al fin natural de la especie humana: su preservación. Bien.
Decir que la resolución del mentado cubo Rubik es un arte equiparable a la danza, a la música, sería un desatino y una exageración; una pendejada, vamos. Pero ciertamente, para nosotros, humanos con C.I. modesto, sin extremas habilidades para resolver matrices de Leontief o ninguna otra matriz, no sea de los hermanos Wachowski, supone un reto importante. Así, en manada, no es tan interesante: ese nosotros aparente, sujeto colectivo indeterminado de resolvedores de Rubik’s (100 millones y contando…) se matiza en la experiencia. Mi experiencia es esta: Rubik es el infierno.
Lo bueno de pasar una temporada en el infierno es que, por lo menos, hay tiempo para meditar. Meditar por ejemplo que acaso sea más sencillo resolver el mentado cubo que escribir un soneto perfecto, con sus acentos muy bien puestos y sus rimas cuadraditas y bellas. Más fácil resolver el cubo que dejar un verso decente en el mundo. Además por los versos hay quien de repente paga, un tipo que compra tu plaqueta o libro, o el Estado que fomenta a través tuyo el desarrollo de la cultura y te patrocina (bueno, a mi no, pero dicen…); un Rubik resuelto vale menos que uno sin resolver: ya no tiene misterio.
Es la lección del arquero que, queriendo derribar la luna con sus flechas, se vuelve el mejor arquero del mundo. O algo así. Ustedes disculpen, que ando zen estos días. En fin, uno conoce sus límites en formas sencillas como esta. Así, el infierno del Rubik sería un espejo: no eres tú contra el cubo, sino tú contra tu frustración por no poder resolverlo. Para alguien con tan poca tolerancia a la frustración como yo, es, no digamos terapia, pero sí la constatación cotidiana de la propia nimiedad. No es el Ulises de Joyce, pero vamos, divierte. Da hasta para un pequeño post.
Se me ocurrió contestarle a mi tía con esto que parece un pequeño koan: si no puedo resolverlo, sabré que no puedo resolverlo.
Y tengo para mi que es suficiente.
Rubik 2/3 – Raya 1/3

Junio 27, 2008 en 2:01 pm |
dónde andas cabrón?
ya me dieron la casa…
Junio 28, 2008 en 9:42 am |
POr fin!!! una terapia para la frustración. Ves? tu andas zen y yo canto en la iglesia. Qué tal!
Julio 27, 2008 en 10:10 pm |
Resolver el mentado cubito ha de ser tan inútil y tan entretenido como jugar futbol o bordar un precioso mantel, o tejer una bufanda que nunca vas a usar. Adelante con la terapia, si eso ha de ser, sea.
saludos
Septiembre 11, 2008 en 10:18 am |
A ver, yo sé resolver el cubo de 2×2x2, el de 3×3x3 (el normal) y el de 4×4x4 y no estoy loco ni frustrado por no poder hacer el de 5×5x5. Sólo es para contarte que nadie se mete con la literatura, aunque no le gusta, así que por favor no te metas con nuestros pasatiempos, porque la literatura puede ser vista desde muchas perspectivas e incluso puede parecer tan perfecta para ti como imperfecta para mí; pero es que el cubo de Rubik es lo que es, un juguete convertido en eso que tú no quieres ver, es arte; porque si tu tía te pregunta si ten dan premio es porque ve que no eres capaz de hacerlo, por lo que hace falta algo a mayores que aburrimiento y frustración para hacerlo, y ahí es donde entra la vena, digamos artística, de quien lo sabe resolver. Porque igual que el baile, donde hay diferentes estilos y pasos, el cubo tiene sus estrategias, métodos de resolución y algoritmos, cada uno de ellos con su finalidad, que por insignificante que parezca, es un aporte más. Además, una vez aprendido el algoritmo, hay que saber cuándo usarlo, cómo y dónde, porque un giro mal hecho hace verdaderos estragos, al igual que un acento en la literatura que defiendes, que no es más que una fina línea de un par de milímetros de longitud, pero todo puede cambiar si no está en su sitio, y si está en el que no es ya ni hablamos. Bueno, te mando esto para que te entretengas leyendo algo y para que veas que no somos tan malos los cien millones de Rubikeros, que somos personas a fin de cuentas y que aunque la literatura no sea mi fuerte, ni haciéndola ni disfrutando la de quien la hace bien, existe y está para quien la quiera, al igual que ese cubo demoníaco que parece tan sencillo y manejable. Si quieres enseñarselo a tu tía hecho y dejar de una vez por todas esa frustración que tanto te pesa te recomiendo buscar en youtube cómo hacerlo, en especial los vídeos de cporta, lo explica bien y se entiende mejor.
Noviembre 10, 2008 en 4:08 pm |
no entiendo la diferencia de los cubos de 2 por 2 por 2 , 3por 3 por 3 , 4 por 4 por 4 y el de 5 cual es ? yo tengo un cubo y estoy loca por el y actualmente estoy planeando llenarlos todos , de manera matematica puedo llenar una cara en un promedio de 10 minutos . pero quiero hacer todos los colores debe haber algun metodo matematico para eso , estoy segura .